Cada año dos millones y medio de personas son víctimas de tráfico de seres humanos o reducidos a la esclavitud.
El papa Francisco mantiene una actitud de denuncia constante ante esta realidad. Sus palabras son: El tráfico de seres humanos es una llaga en el cuerpo de la humanidad contemporánea, una llaga en la carne de Cristo. Es un delito contra la Humanidad.
Y con él toda la Iglesia está comprometida en la lucha contra esta esclavitud.
Queremos unirnos a la convocatoria de oración para tomar conciencia, para posicionarnos al lado de las víctimas y para denunciar que la trata es una gravísima violación de los derechos humanos, que reduce al ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, a un estado de servidumbre y esclavitud.

Les  ofrecemos en el enlace un medio para  unirnos en oración:

VIGILIA DE ORACIÓN CONTRA LA TRATA DE PERSONAS