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Breve Triduo a San Vicente de Paúl – 2024

Breve Triduo a San Vicente de Paúl – 2024

Compartimos el triduo en honor a San Vicente de Paúl, para unirnos como hermanos en la oración. San Vicente de Paúl, ruega por nosotros

PRIMER DIA DE TRIDUO A SAN VICENTE DE PAÚL

Guía: Hoy damos inicio al triduo en honor a San Vicente de Paúl, fundador de la Congregación de la Misión, de la Compañía de las Hijas de la Caridad junto a Santa Luisa de Marillac y patrono de las obras de caridad. Como Iglesia, estamos a las puertas de celebrar un año jubilar convocado por el Papa Francisco bajo el lema «Peregrinos de la Esperanza». Todos somos peregrinos y Cristo es nuestra esperanza. Decimos juntos: en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

San Vicente de Paúl, ruega por nosotros. (3v)

Canto: Vicente de Paúl

Oración inicial

Oh Corazón de San Vicente de Paúl que sacaste del Sagrado Corazón de Jesús, la caridad que tú derramaste sobre todas las miserias morales y físicas de su tiempo, alcánzanos de jamás dejar pasar a nuestro lado miseria alguna sin socorrerla.

Haz que nuestra caridad sea respetuosa, delicada, comprensiva, efectiva como fue la tuya. Amén.

Escuchemos a San Vicente de Paúl

El Hijo de Dios declara de sí mismo que no busca su gloria, sino la del Padre. Todo lo que hace y lo que dice es para glorificarle, sin reservar para sí más que la desnudez, el sufrimiento y la ignominia. Hermoso ejemplo, hermanos míos, por el que Jesucristo nos obliga mansamente a entrar en sus inclinaciones, afectos, prácticas y consejos. (XI A, pág. 440)

Reflexión

San Vicente de Paúl nos recuerda que la verdadera obra del Señor consiste en entregarnos completamente a Su providencia. Debemos permitir que Él sea el dueño de nuestras vidas, llenándonos con una esperanza renovadora que nos impulse a salir de nosotros mismos. Esto significa abandonar el egocentrismo, para encontrar al Señor postrado y abandonado, privado de dignidad y sometido a la ignominia. Él espera nuestras manos y nuestra voz de aliento para recuperar la alegría y la frescura del Evangelio, capaz de transformar todas las cosas.

Breve espacio de silencio para la reflexión personal

Letanías a San Vicente de Paúl

A cada letanía respondemos: Ruega por nosotros

  • San Vicente adorador del Padre… Ruega por nosotros
  • San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres…
  • San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo…
  • San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios…
  • San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth…
  • San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios…
  • San Vicente patrono universal de las obras de caridad…
  • San Vicente renovador de la Iglesia…

    Padre Nuestro… Ave María… Gloria…

Oración final: todas

Dios Padre Nuestro, que has llenado de caridad a san Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y concédenos tu amor. A su ejemplo, haznos conocer y servir a tu Hijo Jesús en nuestros hermanos pobres y desamparados. Siguiendo sus enseñanzas, haz que aprendamos a amar “con el sudor de nuestra frente y el esfuerzo de nuestros brazos, en humildad, sencillez y caridad”. Por su intercesión, libra nuestros corazones de la vanidad y el egoísmo. Haznos recordar que todos, un día seremos examinados en el amor. Amén.

SEGUNDO DÍA DE TRIDUO A SAN VICENTE DE PAÚL

Guía: Hoy celebramos el segundo día de triduo a San Vicente de Paúl, en este día meditamos sobre el amor y la esperanza: El amor no es un simple sentimiento ni un discurso sentimentalista; al contrario, es el motor que dinamiza las relaciones humanas. Es el sello con el que fuimos marcados el día de nuestro bautismo, cuando en el agua fuimos sumergidos por el amor de Jesucristo que nos ha redimido. Iniciamos nuestra oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

San Vicente de Paúl, ruega por nosotros. (3v)

Canto:

CANCION VICENTINA- MUSICA CATOLICA (IBA POR LAS CALLES) (youtube.com)

Oración inicial

Oh Corazón de San Vicente que sacaste del Sagrado Corazón de Jesús, la caridad que tú derramaste sobre todas las miserias morales y físicas de su tiempo, alcánzanos de jamás dejar pasar a nuestro lado miseria alguna sin socorrerla. Haz que nuestra caridad sea respetuosa, delicada, comprensiva, efectiva como fue la tuya. Amén.

Escuchemos a San Vicente de Paúl:

«¡Dios de mi corazón! tu infinita bondad no me permite compartir con nadie mis afectos con mengua de tu amor ¡posee tú solo mi corazón y mi libertad! ¿Cómo podré querer a otro más que a ti? ¿quizás a mí mismo? ¡Ay! Tú me quieres infinitamente más que yo mismo; tú deseas infinitamente más mi bien y puedes hacérmelo mejor que yo mismo, que nada tengo y nada espero más que de ti. ¡Oh, mi único bien! ¡Oh, bondad infinita! (XI A pág. 64

Reflexión: La caridad es una manifestación exterior que brota del corazón del ser humano, y no surge por sí misma, sino como fruto de una profunda intimidad en la oración con el Señor. San Vicente de Paúl decía: “Dame un hombre de oración y será capaz de todo”. El mundo de hoy necesita más que nunca cristianos entregados a la profundidad del misterio, que sean místicos en la oración y contemplativos en la acción. Un verdadero discípulo de Jesús no puede amar sin antes haber experimentado un encuentro transformador con Dios. Vivimos en una sociedad agitada, dominada por el ruido, que rara vez se detiene. Pasamos de largo ante muchas realidades, ignorando el gozo de experimentar el paso de Dios por nuestra vida. El amor es el sello con el que fuimos marcados el día de nuestro bautismo y esto define nuestro camino de caridad. Queremos amar lo que San Vicente amó, con la misma intensidad o incluso mayor.

Breve espacio de silencio para la reflexión personal

Letanías a San Vicente de Paúl

A cada letanía respondemos: Ruega por nosotros

  • San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres
  • San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser
  • San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio
  • San Vicente organizador del apostolado de los laicos
  • San Vicente fundador de la Congregación de la Misión
  • San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac
  • San Vicente fundador de las Hijas de la Caridad
  • San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

Padre Nuestro… Ave María… Gloria…

Oración final:

Dios Padre Nuestro, que has llenado de caridad a san Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y concédenos tu amor. A su ejemplo, haznos conocer y servir a tu Hijo Jesús en nuestros hermanos pobres y desamparados. Siguiendo sus enseñanzas, haz que aprendamos a amar “con el sudor de nuestra frente y el esfuerzo de nuestros brazos, en humildad, sencillez y caridad”. Por su intercesión, libra nuestros corazones de la vanidad y el egoísmo. Haznos recordar que todos, un día seremos examinados en el amor. Amén

TERCER DÍA DE TRIDUO A SAN VICENTE DE PAÚL

Guía: Hoy celebramos el tercer día de triduo a San Vicente de Paúl, en este día meditamos sobre la felicidad y la esperanza: San Vicente nos recuerda que la verdadera felicidad no consiste en apegarnos a las cosas materiales, sino en tener a Dios como nuestro divino proveedor. Iniciamos nuestra oración en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

San Vicente de Paúl, ruega por nosotros. (3v)

Canto:

Umbral de Esperanza – Confraternidad de Músicos Vicentinos (youtube.com)

Oración inicial (repetido)

Oh Corazón de San Vicente que sacaste del Sagrado Corazón de Jesús, la caridad que tú derramaste sobre todas las miserias morales y físicas de su tiempo, alcánzanos de jamás dejar pasar a nuestro lado miseria alguna sin socorrerla. Haz que nuestra caridad sea respetuosa, delicada, comprensiva, efectiva como fue la tuya. Amén.

Escuchemos a San Vicente de Paúl:

Fijaos por otra parte en la felicidad de las que no tienen ningún apego: siempre están contentas, no tienen miedo de nada y van siempre con la cabeza bien alta por el camino de la virtud; si encuentran alguna dificultad, no pierden los ánimos, puesto que confían en Dios y dicen: «Dios es mi todo; Dios es mi creador y toda mi esperanza; no permitirá que venga sobre mí un mal mayor del que puedo soportar». Esta es una gran felicidad para el alma que no tiene más apego que a Dios. (IX B, pág. 788).

Reflexión: La alegría es uno de los signos exteriores que revela un corazón agradecido al Señor. El Papa Francisco ha insistido a lo largo de su ministerio en que los cristianos debemos mostrar al mundo la alegría del Evangelio y no llevar «caras de funeral». Hoy en día, el mundo confunde constantemente la auténtica felicidad con una felicidad pasajera, basada en el consumo y el libertinaje. Muchas personas siguen estos patrones, vendiendo todo por instantes efímeros de alegría. Encuentran satisfacción en lo material, en lo que es transitorio, y se sienten plenas y realizadas cuando consiguen la casa de sus sueños, el coche perfecto, la familia ideal o el último modelo de celular. Sin embargo, aunque estos elementos son fundamentales en los proyectos de vida de muchas personas, no representan la felicidad que emana del Evangelio.

Breve espacio de silencio para la reflexión personal

Letanías a San Vicente de Paúl

A cada letanía respondemos: Ruega por nosotros

  • San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral
  • San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios
  • San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora
  • San Vicente gigante de la caridad
  • San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios
  • San Vicente ejemplo de vida cristiana
  • San Vicente modelo de esperanza dinámica
  • San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre Nuestro… Ave María… Gloria…

Oración final: todas (repetido)

Dios Padre Nuestro, que has llenado de caridad a san Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y concédenos tu amor. A su ejemplo, haznos conocer y servir a tu Hijo Jesús en nuestros hermanos pobres y desamparados. Siguiendo sus enseñanzas, haz que aprendamos a amar “con el sudor de nuestra frente y el esfuerzo de nuestros brazos, en humildad, sencillez y caridad”. Por su intercesión, libra nuestros corazones de la vanidad y el egoísmo. Haznos recordar que todos, un día seremos examinados en el amor. Amén.

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