Sacerdote de la congregación de la Misión, el gran apóstol de Abisinia (hoy Eritrea y Etiopía) se dedicó al apostolado y formación del clero indígena.
San Justino nació en San Fele, cerca de Nápoles, Italia, el 9 de octubre de 1800. Fue el séptimo hijo de un matrimonio profundamente cristiana.
Ingresa a la Congregación de la Misión en 1818. Recibió las órdenes sacerdotales el 12 de junio de 1824 en Brindisi. Se dedicó totalmente a evangelización de los pobres y participó durante 15 años en las misiones populares, ejercicios espirituales y asistencia a los pobres, sobretodo en la asistencia de las víctimas de la peste de 1836.
En 1838 el cardenal Felipe Franzoni, Prefecto de «Propaganda Fide» conoce a Justino y le invita a participar de la misión de Etiopía. A los 38 años Justino fue enviado a Etiopía el 24 de mayo de 1839.
En la evangelización del pueblo etíope Justino siguió, como San Vicente, los pasos de la Providencia. El Señor le concedió una notable visión de la cultura y tradiciones del país. Abrazó las tradiciones y cultura de la gente para anunciarles el evangelio, fue un magnífico precursor del diálogo ecuménico entre católicos y coptos.
En el año de 1849 es consagrado Obispo. Faustino pasó veinte años en Eritrea y Etiopía predicando el evangelio. Fue formador de sacerdotes que fueron los pilares de la Iglesia Católica local. Después de muchos sufrimientos y persecuciones murió en el valle de Aligadè el 31 de Julio de 1860. Fue beatificado el 25 de junio de 1939. Su canonización tuvo lugar el 26 de octubre de 1975.
Oración
Señor Dios nuestro,
que en la evangelización de los etíopes
quisiste que tu obispo San Justino de Jacobis
se hiciera todo a todos;
concédenos, por su intercesión,
que con auténtico espíritu fraterno,
cooperemos a la unidad de la fe,
a la predicación del Evangelio
y a la concordia de los pueblos.
Por Jesucristo Nuestro Señor.
Amén