Mártir de la verdad y la caridad. Sacerdote de la Congregación de la Misión.
Ghebra Miguel, de origen etíope, nace en una aldea de Goyam. Dedica varios años de su juventud a la investigación de la verdad; es un apasionado del estudio y de la contemplación, medios que él elige para llegar al conocimiento del verdadero Dios. La Providencia puso a su lado el ejemplo, la ayuda y la abnegación de Justino de Jacobis, a quien profesará profunda veneración.
Siendo neófito, se dirige a Roma, en 1841, con una comisión para el Romano Pontífice. En 1844, profesa públicamente la fe, cargado de cadenas y en la cárcel. Los años que siguen los dedica a la oración, a la instrucción de los católicos y a doctas controversias, produciendo estupendos resultados.
El 1 de enero de 1851 recibe la ordenación sacerdotal de manos del obispo Justino de Jacobis, sacerdote de la Misión, quien afirma de Ghebra: «¿Quién más digno de él de las Ordenes Sagradas? Me juzgo, pues, dichoso de haber promovido como el primero su elevación a la dignidad sacerdotal».
Murió mientras iba caminando cargado de cadenas el 13 de julio de 1855. Su beatificación tuvo lugar el 3 de octubre de 1926. Se le llama el santo confesor de la fe.
Oración
Señor Dios nuestro que misericordiosamente
guiaste al bienaventurado Ghebra Miguel
hasta el conocimiento de la fe verdadera
y admirablemente le fortaleciste en su testimonio,
concede por sus méritos e intercesión
que todos los pueblos te conozcan a ti único Dios verdadero
y a tu enviado Jesucristo Nuestro Señor
que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.